TODOS TENEMOS UN MISMO DESTINO

6 de abril de 2010

Síndrome de Peter Pan

El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up ("El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece") , escrito por el Dr. Dan Kiley. No existe evidencia que muestre que el síndrome de Peter Pan sea una enfermedad psicológica existente y no se encuentra listada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.



No es una cuestión de edad. Existen ejemplares de 30, 40, 50, 60 años y los hay que mueren siendo Peter Pan, a pesar de la infatigable inversión que dedican a soslayar la vejez. El psicólogo norteamericano Dan Kiley denominó como Síndrome de Peter Pan al conjunto de rasgos que tiene aquella persona que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para empezar a ser padre. El hombre/niño que se resiste a crecer es incapaz de cuidar y proteger a nadie así como de intercambiar papeles igualitariamente en el contexto de una pareja. Exhibe un desfase patológico entre su edad cronológica y su madurez afectiva. Hombres que presumen de joviales, simpáticos, alma de las fiestas, deportistas, aplicados seductores de jovencitas a edades notoriamente inadecuadas, con frecuencia no son más que "peter panes" afectivamente inmaduros y promotores de mucha desdicha en las relaciones de pareja. Se trata de hombres que no han aprendido la diferencia entre haber crecido y ser adultos.

Por otra parte, el complejo o dilema de Wendy, señalado por Dan Kiley cuando habla de la actitud maternal, se refiere al papel de Wendy en la historia de Peter Pan, que representa un modelo de la mujer que a falta de controlar su propia vida hace esfuerzos por controlar la de su pareja a través de un papel maternal.

Pese a ser un problema que se produce en ambos sexos y a todas las edades, el síndrome de Wendy es mucho menos frecuente.

Resistirse a adquirir las responsabilidades que conlleva entrar en la etapa adulta, además de producir desequilibrios personales, puede derivar en serios problemas a la hora de que una relación de pareja funcione. Compartir un proyecto de vida en común con alguien que es incapaz de sacrificar o apartar los placeres de la juventud para poner todo lo que tiene para conseguir unas metas, no siempre fáciles, pero necesarias, a parte de producir insatisfacción, acaba convirtiéndose en un lastre a la hora de luchar por conseguir esos objetivos.

Ante la imposibilidad de encontrar la fuente de la eterna adolescencia, parte de los hombres de la sociedad actual han optado por anclarse en una juventud que si bien no es física, sí les garantiza la psicológica y la comodidad de afrontar el día a día sin ir más allá, una especie de Carpe Diem cuya problemática aumenta proporcionalmente con la edad física del individuo.

Se trata sin duda de una dulce tentación entre la juventud y la madurez, entre el País de Nunca Jamás y el mundo real. El primero siempre resulta más atractivo y tentador, pero llegada la hora, hay que coger el toro por los cuernos y saber dar el paso de un estado a otro.


Psicología

Algunos ven este síndrome como un problema muy extenso en la sociedad moderna pos-industrial.

El síndrome de Peter Pan se caracteriza por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos, sociales, y por el acompañamiento de problemas sexuales. La personalidad masculina en cuestión es inmadura y narcisista. El sujeto crece, pero la representación internalizada de su yo es el paradigma de su infancia que se mantiene a lo largo del tiempo. De forma más abarcadora, según Kiley, las características de un "Peter-Pan" incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas. En ocasiones los que padecen este síndrome acaban siendo personajes solitarios. Con escasa capacidad de empatía o de apertura al mundo de los "grandes", al no abrirse sentimentalmente, son vividos como individuos fríos o no predispuestos a darse, lo que vuelve como un "boomerang" a través de la no recepción de entregas o muestras ajenas de cariño. Algunos profesionales avanzando tal vez audazmente en sus diagnósticos los han denominado esquizo - afectivos. También se dice que este padecimiento se da por el no haber vivido una infancia normal, que hayan trabajado desde muy pequeños o muchas otras razones mas.

Por mucho que pueda pesar, el paso del tiempo es ineludible y nadie escapa a él, ni siquiera estos Peter Pan modernos. Su comportamiento sigue siendo como el de un adolescente. Pese a su sonrisa casi imperecedera y a tratarse de personas muy divertidas y con unas inmensas ganas de disfrutar de todo los aspectos de la vida, tras esa apariencia se esconde alguien tremendamente inseguro con un terrible miedo a la soledad.

Esa inseguridad también se plasma en el campo afectivo. A pesar de una aparente seguridad en sí mismos, son personas que necesitan grandes dosis de afecto y la necesidad de una mujer a su lado que se lo pueda ofrecer. Sin embargo, pese a esta dependencia, cuando la relación se torna en algo más serio y empieza a requerir dosis cada vez más altas de compromiso y responsabilidad, se asusta y acaba produciendo la ruptura de la pareja.

Esto es una de las causas de que cambien continuamente de pareja, buscando incluso chicas más jóvenes, que impliquen menos planes de futuro y a su vez puedan contagiarse de su inmadurez. En el caso de coincidir en una pareja un Peter Pan y una Wendy, es posible que con el paso del tiempo cada uno acabe en la casa de sus padres.

¿Y si se le olvida volar?

Si al nuevo Peter Pan todo le sale bien, disfrutará durante muchos años, pero llegará un momento de reflexión donde comenzará su crisis. Aunque él goce de éxito profesional y económico, se da cuenta de que en su vida no hay nada estable ni firme.

Durante el tiempo que se está bajo este síndrome, se vive con vistas a muy corto plazo, la persona se siente insatisfecha con lo que le rodea pero no hace nada para solucionarlo. Su búsqueda de satisfacción en cada momento, le puede hacer recurrir al alcohol y las drogas como forma instantánea de obtenerla. Buscan siempre la culpabilidad de todo lo que sucede a su alrededor en los demás, sin que nunca se sienta realmente parte del problema, y ni siquiera de la solución.

Atreverse a crecer

Ante todo, el Peter Pan tendría que concienciarse de que tiene un problema. Muchos de ellos se tienen por encantadores y no llegan a la autocrítica necesaria para ver que están abusando de los demás. Creen que con su presencia basta. Sin embargo, ellos son los más perjudicados por la soledad en la que desemboca su vida. Sus amigos son superficiales y circunstanciales y sus amores, al final de la vida, son interesados y falsos. No pueden desarrollar relaciones amistosas o afectivas sólidas.

Si reconoces que tienes estas características, aún estás a tiempo de cambiar algunos comportamientos que podrían dificultar la formación de vínculos afectivos maduros.
Aunque también es cierto que muchas madres, novias y esposas tendrían, asimismo, que dejar de producir “peter panes”. Nunca se acabarán los Peter Pan en este mundo, mientras sigan existiendo las Wendy.


El síndrome y su repercusión

Este síndrome es un hecho manifiesto. El libro de Kiley enfatiza sobre él, pero no hace más que dar un nombre ya casi literario a un elemento que ha estado presente, desde siempre, en toda caracterización neurótica, desde los comienzos de los enfoques de la terapia psicoanalítica. Cuando Freud ha hablado de la fijación, se ha referido, de alguna manera al estancamiento de la evolución de la personalidad que se verifica en los sujetos que padecen estos tipos de sintomatología. Tal vez, lo que sobreviene es que este conjunto de síntomas que singularmente nos ocupa, no ha tenido una categorización en la bibliografía psiquiátrica, en general. Y ello es lo asombroso. De hecho, “el síndrome de Peter Pan” no constituye una psicosis. Es un trastorno neurótico, o acaso definidamente caracterológico. Kiley mismo insiste en su obra sobre la dificultad en la modificación de la anomalía de estas conductas, pero sin hacer referencia a las mismas o parejas dificultades que se presentan, en toda terapia, para la reacomodación de los cuadros negativos que entorpecen la evolución del sujeto.

Un ejemplo de este "Trastorno Psicológico" puede relacionarse a el cantante Michael Jackson quien fue expuesto a trabajar desde los 5 años en el ámbito de la música y a la explotación de su padre Joseph Jackson, a la edad de los 19 años. Michael empezó a desarrollar características de inmadurez, narcisismo y dependencia con una afición a Disney y se identificó con el personaje que más lo describía Peter Pan. A Michael le fue diagnosticado este síndrome, es más muchas personas cuando describen a Michael dicen "Es un niño en el cuerpo de un hombre grande". Aún así, sería incorrecto etiquetar a una persona de "enferma" que se identifica con la parte mas pura de su ser. Si bien podemos entender que según muchas culturas el mantener la pureza de la niñez, la inocencia, la percepción de la realidad que nos rodea con los ojos de un niño es fundamental para alcanzar la realización personal. El maestro y filosofo Osho, entre muchos filósofos y pensadores orientales expresaron esta misma postura. Dada esta explicación de eventos, seria obrar contra un principio espiritual el diagnosticar la pureza con una enfermedad psicológica. A finales de los 80's Michael adquirió un rancho quien lo bautizó como "Neverland Valley Ranch" o más bien dicho Neverland Ranch adornándolo igual que la tierra de Neverland con un parque de diversiones inspirando en Disney Land.

Tratamiento

El tratamiento debe ser el que corresponde a toda neurosis estructurada. Las dificultades para llevarlo a cabo suelen ser marcadas, y como señala Kiley, con frecuencia, los padres cuyos hijos manifiestan este tipo de inmadurez, deben “actuar”, antes que insistir con pertinacia en la persuasión “coloquial”. Adolescente, joven, o ya entrando en la madurez, el sujeto paciente de este tipo de trastorno, es renuente a toda modificación o a la mera comprensión de su infantilismo. El irresponsable mundo de la niñez, no quiere ser abandonado, y la conciencia del fracaso reiterado ante la adaptación de los comportamientos que acercan a la adultez equilibrada, casi no se verifica; lo que por momentos hace pensar en términos de una verdadera psicopatía. Una hipótesis verosímil, ante estos pacientes, hace pensar en una infancia muy feliz, en la que se quiere permanecer para no enfrentar la incómoda aceptación de límites que el ingreso a la vida social adulta comporta de modo insalvable. Sea en la aceptación de normas, en la necesidad de trabajar sólidamente en un empleo, de esforzarse en estudiar para concluir una carrera, de forjar vínculos maduros en relación con los otros, en el orden de la amistad o del amor.

Síntomas

Es frecuente que haya crisis de ansiedad, de angustia y de depresión. Los años van pasando, y aun cuando el sujeto está como protegido con una suerte de coraza psicológica para no advertir el paso del tiempo, esporádicamente ésta desaparece por circunstancias imprevisibles. Es entonces cuando el paciente se encuentra con las manos vacías y con una vida dolorosamente irrealizada. Con parejas inadecuadas, o de modo extremo -lo que también suele pasar-, sin pareja alguna. El nido infantil es una inconsciente referencia a la que siempre apunta. Allí, no había problemas, y la nostalgia por el mismo es persistente, aunque no se lo declare. Afecta notoriamente a la auto-estima y el auto-concepto, viéndose muy afectado. Cabe destacar que como deformación de la personalidad puede cabalgar sobre patologías psiquiátricas clásicas y específicas. De esta manera puede darse vinculada a enfoques ligeramente delirantes de tipo paranoide o a neurosis declaradamente histéricas u obsesivas. El tratamiento, en casos como éstos, debe ser doble. El trastorno psicopatológico de base, sumado al del carácter.

3 de abril de 2010

Taijutsu


El Nihon Taijutsu es un Arte Marcial de concepción japonesa, cuyos orígenes como arte marcial estructurado, datan del siglo XVI.

El prestigioso maestro Minoru Mochizuki lo trae por primera vez a Europa en 1.951, fecha a partir de la cual empieza su expansión por el continente, de la mano de su discípulo, el francés Jim Alcheik. Tras la muerte de este último, el Maestro Roland Hernaez toma las riendas del Nihon Taijutsu encargándose de su difusión, no sin antes sentar las bases técnicas y desarrollar la estructura metodológica del Nihon Taijutsu actual.

Esto no quiere decir que el Nihon Taijutsu que conocemos ahora difiera grandemente del Taijutsu que se practicaba en el medievo japonés, sino que sus técnicas se encuentran más estructuradas, se ha enriquecido con nuevas aportaciones y se han creado grupos de técnicas básicas para el aprendizaje y la evolución de los practicantes, alrededor de las cuales giran los conceptos fundamentales del sistema. En definitiva, las técnicas siguen siendo tradicionales, pero en cambio el método de enseñanza es completamente nuevo, lo que permite al practicante una mejor asimilación del programa técnico, al encontrarse éste más adaptado a la mentalidad occidental.

El Nihon Taijutsu es un arte puro de defensa personal que está orientado a obtener la máxima eficacia con el mínimo esfuerzo ante cualquier situación, por eso sus practicantes entrenan todas las distancias de confrontación, desde la larga distancia, donde el uso de puños y piernas es posible, hasta la distancia de contacto o cuerpo a cuerpo, donde puede ser más apropiado el uso de proyecciones, sin descuidar por supuesto, el trabajo de suelo.

Se entrena contra uno o varios adversarios, armados o desarmados. intentando en definitiva, preparar al practicante para que pueda ser capaz de afrontar cualquier situación.

En el Dojo o sala de entrenamiento, se siguen unas normas de conducta y comportamiento que no sólo comienzan y terminan con el saludo al inicio y al final de la clase, sino que subyacen en el espíritu de sus practicantes, conformando lo que para muchos es una forma de vida.

Como Arte Marcial, el Nihon Taijutsu, además de su evidente practicidad, proporciona unos beneficios físicos entre los que se encuentran la elasticidad, flexibilidad, potencia, fuerza, movilidad, coordinación, agilidad y resistencia.

También con su práctica se obtienen unos beneficios mentales ya que incrementa la concentración, la estabilidad emocional y la confianza en sí mismo, favorece la distensión emotiva y nerviosa, canaliza la agresividad y forma el carácter.

Para practicarlo no se necesita ser fuerte, no importa si se es hombre o mujer, no es necesaria una condición física especial y no importa la constitución física de la persona.

El Nihon Taijutsu es un sistema abierto que parte de unas técnicas básicas, que permiten la evolución del practicante hacia técnicas más complejas. Consta de atemis (golpes con diferentes partes del brazo y de la pierna), luxaciones, proyecciones, barridos, estrangulaciones, inmovilizaciones, controles, técnicas de conducción, etc.

Dentro del Nihon Taijutsu el practicante elige la respuesta que más se adapta a sus preferencias, a su capacidad y a sus aptitudes físicas. El entrenamiento de diferentes supuestos de agresión, le darán al taijitsuka la capacidad de confeccionar una respuesta, rápida y eficaz, que podrá ser simple o compleja en función de la situación en que se produzca la agresión. El gran abanico técnico que el Nihon Taijutsu pone en manos de sus practicantes, les dará la oportunidad de salir airosos de un encuentro desafortunado. El aprovechamiento de la máxima energía, el conocimiento de las técnicas de golpeo y su uso como técnicas de apertura y terminación, la utilización de luxaciones, proyecciones y estrangulaciones y el uso de la esquiva al principio de la acción defensiva, son principios que el taijitsuka aplicará con lógica para construir de forma inmediata la acción defensiva.

El practicante es libre para escoger las técnicas que más se adapten a su constitución física o a sus preferencias personales y también es libre para incorporar a su repertorio técnico, todo aquello que considere válido, siempre que se pueda utilizar dentro de los principios fundamentales del sistema. No quiere esto decir que el Nihon Taijutsu sea un sistema ecléctico, sino simplemente, que no limita a sus practicantes sobre las técnicas que debe usar.

La defensa se realiza sin armas, de forma proporcional al ataque sufrido, con el máximo respeto por la vida del adversario y el máximo control en la ejecución de las técnicas, aprovechando los principios de la máxima eficacia y siguiendo unos criterios lógicos que garanticen nuestra propia seguridad en el transcurso de la defensa.

GRUPOS TÉCNICOS

El Nihon Taijutsu se encuentra estructurado en seis grupos: Técnica Fundamental, Kihon, Técnica de Base, Técnica Aplicada, Katas y Randori.

La Técnica Fundamental agrupa a todos aquellos movimientos que el practicante según su nivel, debe conocer. Dentro de este grupo el practicante aprende separadamente formas de saludo, posiciones, esquivas, defensas, atemis, luxaciones, barridos, proyecciones, inmovilizaciones, controles y estrangulaciones.

El Kihon es un conjunto de quince series de cuatro movimientos cada una donde se trabajan de forma agrupada las técnicas fundamentales del sistema de forma que el practicante va adquiriendo la soltura y la habilidad necesaria para realizar la aplicación práctica de las técnicas estudiadas en el primer grupo, pero de una forma estructurada y preestablecida.

La Técnica de Base esta formada por un conjunto de 24 técnicas, agrupadas en tres grupos de ocho técnicas cada uno. Ante ocho posibles agarres de las manos, el practicante escapa de una forma predeterminada, defendiéndose con un atemi, con una luxación o con una proyección. Estas técnicas sirven como base para el desarrollo del sistema, pues en ellas se encuentran contenidos todos los principios básicos del mismo.

La Técnica Aplicada consiste en el entrenamiento de la defensa ante situaciones de ataque por parte de uno o varios adversarios. Se entrenan todas las situaciones posibles: Intentos de golpeo, agarres (por delante, por detrás y laterales), situaciones de cuerpo a cuerpo, defensa en el suelo, defensa contra armas (palo, cuchillo y pistola) y en general todas aquellas situaciones que se puedan dar por inverosímiles que a veces puedan parecer. El practicante de Nihon Taijutsu aplica una serie de conceptos a la hora de efectuar la defensa, que van destinados a preservar su integridad en todo momento y a facilitar la ejecución de las técnicas a realizar. Así, prefiere siempre que le sea posible, efectuar una esquiva o tai-sabaki ante el ataque del oponente, intentando además que esa esquiva sea por el exterior del ataque, para quedar siempre en la posición más ventajosa. Procura preceder sus técnicas de un atemi llamado preparatorio, que sirva para "distraer", a veces de forma muy dolorosa, la atención del atacante y facilitar de este modo la ejecución de la defensa. El taijutsuka procura encadenar varias técnicas, en las que pueden estar incluidas por ejemplo, varios atemis, una luxación, una proyección y un control final con el adversario en el suelo.

Las Katas en Nihon Taijutsu, tienen como misión principal preservar las técnicas a lo largo del tiempo. Existen tres katas básicas que se realizan en solitario, un kata de Kihon, cinco katas fundamentales que se ejecutan con compañero, y dos katas superiores que también se ejecutan por parejas y que son formas tradicionales del Nihon Ju-Jitsu japonés.

Por último el Randori o combate, constituye el método ideal, mediante el cual el practicante comprueba la efectividad de sus técnicas ante ataques imprevistos. Existen diferentes tipos de randori: a dos, a tres, en círculo, con armas y preparado. En el randori a dos el practicante se enfrenta a un adversario, mientras que en el randori a tres los oponentes son dos. En el randori en círculo, cinco practicantes rodean a un sexto que es atacado sin descanso por éstos. Normalmente dos de los atacantes van armados. En el randori con armas el practicante realiza defensas contra uno o dos adversarios armados normalmente de palo y cuchillo. Por último el randori preparado es aquel que el practicante realiza con uno o varios compañeros, con el objeto de servir como demostración técnica en exhibiciones o exámenes.

LA COMPETICIÓN EN EL NIHON TAIJUTSU

Dentro del Nihon Taijutsu, no se concibe la competición como en otras Artes Marciales que hoy en día han derivado hacia el deporte. La competición de lucha en la que un practicante se enfrenta abiertamente a otro con el objetivo de vencerlo, está completamente descartada dentro del Nihon Taijutsu, ya que no entra dentro de sus principios utilizar los conocimientos que nos aporta nuestro Arte Marcial para emplearlos como agresor. Por otra parte pensamos que sería imposible realizar este tipo de competición sin limitar las técnicas a aplicar, tal y como ha ocurrido con otras Artes Marciales, ya que el uso de todos los recursos técnicos del Nihon Taijutsu implicaría sin duda la lesión de uno de los competidores. Por este motivo la competición dentro del Nihon Taijutsu se limita a una competición técnica donde los competidores, que se presentan por parejas, realizan un trabajo técnico y coordinado sobre kata, randori preparado y técnica aplicada .

Para terminar, el Nihon Taijutsu es un arte marcial cuya efectividad está ampliamente probada, no en vano es utilizado en la formación de los agentes de diversos cuerpos policiales, y es ideal para todas aquellas personas que deseen instruirse en la defensa personal, aunque también se puede entrenar simplemente para hacer un poco de ejercicio, como actividad de esparcimiento, para hacer algo "distinto" de los quehaceres cotidianos o porque no, para divertirse y estimular la creatividad técnica, buscando por ejemplo, nuevas salidas ante un ataque o un agarre.




31 de marzo de 2010

¿Quien soy yo?


Hola mis amigos, seguidores, compañeros y demás personas que curiosean mi blog. Pues me dirijo a ustedes para contarles un pedazo de mi historia y comentar de qué clase de persona es la que escribe esto.
Soy una persona risueña y me agradan las personas que dan todo para esmerarse, soy una persona que no guarda rencores, no sé si es por mi naturaleza o por mi carácter; soy muy extrovertido y a veces puedo ser tímido, me gusta curiosear.
Muchas gracias por haber leido esto.
y si me conocen y creen que le hace falta algo a este relato, le agradeceria que me lo contaran.